-
Manifest llegit ahir a la porta de la casa de Miguel Hernández durant la manifestació-homenatge
Publicat el 30 maig 2010 No hi ha comentarisOrihuela, 29 de mayo de 2010
Compañeros, amigos, camaradas…
Bienvenidos a Orihuela, “su pueblo y el mío…”
Nuestro deseo para el día de hoy es que os sintáis a gusto entre nosotros, que nos lo pasemos lo mejor posible, que confraternicemos todos y que de vuelta a vuestras casas llevéis todos en vuestro corazón y en vuestro recuerdo un trocito de Orihuela.
Gracias en nombre de la Coordinadora por la Republica del País Valenciano por vuestra respuesta y asistencia a la convocatoria de esta Manifestación en homenaje a Miguel Hernández y por la III República. Nuestro objetivo primordial es recordar a Miguel en el centenario de su nacimiento, como “el poeta del pueblo”, el poeta comprometido con la república, el poeta de la revolución…
Gracias por desplazaros desde todos los puntos del País Valenciano hasta Orihuela, portando como emblema nuestra bandera tricolor, como símbolo de unión y cohesión de todos los partidos, asociaciones, colectivos, sindicatos y ciudadanos en general que defendemos la libertad, la igualdad y la fraternidad y que somos capaces de unirnos y agruparnos cuando se trata de recordar y defender a nuestro poeta: Miguel Hernández y nuestra causa: la III República.
En este año 2010, año del centenario del nacimiento de Miguel Hernández, las asociaciones y ciudadanos en general que trabajamos con el objetivo de conseguir la III República, tenemos el deber y la obligación moral de homenajear al poeta del pueblo, desde nuestra perspectiva particular.
Y este es el lugar indicado, este es el sitio ideal, aquí en la puerta de su casa, aquí donde casi podemos oír el eco de su voz, aquí en este Rincón Hernandiano que huele a Miguel.
Imaginaos a un duro mocetón valenciano, de la huerta de Alicante, con la redonda cabeza pelada al rape, las manos grandes de quien ha trabajado mucho con ellas, los ojos verdes y saltones, llenos siempre de un asombro inefable, la nariz respingada, la voz cortante y recia, la piel tostada por el férreo sol levantino, todo ello sepultado en unos pantalones de pana ya muy trabajada y unas esparteñas de flamante soga y habréis construido la figura de un gran poeta de la juventud revolucionaria española, la figura del camarada Miguel Hernández.
En estas calles que hoy recorremos creció y se convirtió en un hombre de trayectoria comprometida y sin lugar a dudas en una de las figuras literarias más importantes del siglo XX.
Pero, para nosotros los republicanos Miguel es mucho mas que todo esto, Miguel es el poeta del Pueblo porque su producción más significativa la escribió por y para el pueblo. No fue un mero espectador de la época que le toco vivir, ni escribió sus versos desde ningún despacho, no, Miguel se subió igual que todos nosotros al Tren Republicano y supo defender el régimen legalmente constituido, la República, hasta las ultimas consecuencias.
En el prologo de “Teatro en la guerra” describe su grado de compromiso, y dice así: “ El 18 de Julio de 1936, frente al movimiento de los militares traidores, entro yo, poeta, y conmigo mi poesía, en el trance mas doloroso y trabajoso, pero mas glorioso al mismo tiempo de mi vida.
No había sido hasta ese día un poeta revolucionario en toda la extensión de la palabra. Había escrito versos y dramas de exaltación del trabajo y de condenación del burgués, pero el empujón definitivo que me arrastro a levantar mi poesía en forma de arma combativa me lo dieron los traidores, aquel iluminado 18 de Julio.
Miguel se involucro de lleno en la defensa de sus ideales, comprendió desde el primer momento hacia donde debía encaminarse, se alisto voluntario en las filas del 5º Regimiento, como militante del Partido Comunista, piso terreno firme y tomo una decisión que sin lugar a dudas le costo la vida. Fue destinado al Batallón de Zapadores Minadores, porque en ese momento era donde mas se necesitaba mano de obra. Y allí estaba él.
El cubano y comisario político Pablo de la Torriente, al conocer a Miguel piensa que se esta desperdiciando su verdadero potencial y lo nombra Jefe del departamento de cultura y es desde este momento cuando Miguel transforma su poesía y la utiliza como verdadera arma de combate. La labor de Miguel es la organización de los temas culturales, la elaboración de un periódico, la alfabetización de la tropa y la estimulación de los combatientes ante la lucha. Miguel se lanza durante toda la contienda a una intensa actividad de agitación y propaganda.
¡ Y vaya si entendían los campesinos y la gente sencilla las poesías que hablaban de cosas que les llegaban al alma!
Muchos otros poetas inspiran su poesía en la guerra de España, todos apuntaban al corazón del combatiente republicano, pero ninguno como Miguel acertó en la diana.
Quizás, sencillamente porque predico con el ejemplo. (Eutimio Martín. El oficio del poeta MH).
Y es que la vida y la obra de Miguel siguen un camino paralelo. Miguel no es alguien que escribe sobre algo de lo que ha oído hablar, no, su producción habla del amor, de la guerra, del hambre, del dolor, del trabajo, de la tierra, del sudor, de sus amigos, de sus héroes, de sus ilusiones… y con su poesía defendió y animo a todos los que como él creían y luchaban por una España Republicana.
Durante los últimos meses de la contienda, cuando son evidentes los síntomas de la derrota del bando republicano, todos los poetas, escritores, artistas e intelectuales en general que habían estado en mayor o menor grado del lado republicano, ponen tierra de por medio y muchos de ellos, amigos y conocidos de Miguel le animan y aconsejan para que también él salga de España.
Miguel no quiere marcharse, sus sueños y sus ilusiones están rotos, pero sostiene que su sitio esta aquí, con los suyos, con su familia, con su mujer, con su hijo…y cuando decide irse ya es demasiado tarde…, le detienen en Portugal nada mas cruzar la frontera, y en Rosal de la Frontera comienza un largo y tortuoso peregrinaje por las cárceles franquistas.
Por un error burocrático le dejan en libertad y no se lo piensa dos veces, vuelve a su casa, a su hogar, al calor de su familia, a su tierra, a su lugar y este fue sin duda su error fatal, porque aquí en Orihuela, en esta su ciudad, en su pueblo que tanto quería, en una calle por la que ahora vamos a pasar, un vecino lo denuncia y lo vuelven a encarcelar.
Nunca más salió a la calle, perdió para siempre la libertad, pero nunca jamás lo pudieron doblegar, sus ideas no las pudieron encarcelar. Fue un hombre integro hasta el final, pudo salir en libertad pero se negó a cualquier tipo de colaboración con el régimen franquista, a pesar de sufrir palizas, torturas y sobre todo atosigamiento personal por parte de la Iglesia, que pretendió en todo momento comprar su libertad. Su raíz popular y humana eran demasiado fuertes, combatió y murió por la defensa de unos ideales que nunca abandono.
Miguel Hernández es el poeta mas comprometido social y políticamente con la época que le toco vivir y con la causa por la que eligió morir y además tenia el talento necesario para transmitirnos todo lo que vio y sintió, por ello a Miguel se le conoce como El Poeta del Pueblo, El Poeta de la Revolución.
En este 2010 cuando se cumplen 100 años de su nacimiento su vida y su obra son tema de rabiosa actualidad, su poesía es conocida en todo el mundo mundial y se vuelve la vista hacia Orihuela su pueblo y el mío…, para hacerle homenajes y recordar su compromiso social.
El mejor homenaje que los republicanos podemos rendir a Miguel es seguir en la lucha por la consecución de la III República y defender la igualdad, la libertad y la fraternidad.
VIVA MIGUEL HERNANDEZ!!!
VIVA LA III REPUBLICA!!!!
Deixa una resposta


